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Las vueltas de los gobernadores

  • Introducción

Este estudio se basa en la aplicación de un modelo matemático que relaciona las elecciones de mayo de este año con la segunda vuelta de gobernadores en junio.[1] La metodología se explica en el anexo y su autoría pertenece a Daniel Fisher, quien la desarrolló con ocasión de las elecciones presidenciales de 2017.[2] Los resultados analizan los montos de la votación de mayo, de cada candidato o de cada lista, que se transfieren hacia los votos de segunda vuelta. En concreto, se trabajan los siguientes modelos:

  • Modelo de segunda vuelta con primera vuelta de gobernadores.

Calcula la distribución de la votación de cada lista, nulos, blancos y abstención de la elección de convencionales, que se aportan a Oliva, Orrego, nulos, blancos y abstención en segunda vuelta.

  • Modelo de segunda vuelta con elecciones constituyentes.

Calcula la distribución de la votación de cada lista, nulos, blancos y abstención de primera vuelta, que se aportan a Oliva, Orrego, nulos, blancos y abstención en segunda vuelta.

  • Presentación de resultados

Se analizará primero la abstención, luego las votaciones de cada candidato de segunda vuelta, destacando las cifras más relevantes y reveladoras.[3]

  • Abstención

En virtud del considerable volumen de abstención, es preciso adentrarse en su origen en relación con la primera vuelta y, como complemento indispensable, también con respecto a las listas que concursaron a la elección de convencionales.

El cuadro que sigue muestra las abstenciones en la segunda vuelta de las votaciones recibidas por cada candidato de primera vuelta.

Las votaciones de Joignant (ecologistas e independientes) y Martínez (regionalistas verdes) no acuden a las urnas en la segunda vuelta, en 91.2% y 94.5%, respectivamente. Por sobre el 50% se encuentran Quilodrán de Unión Patriótica y Maltés, este último bordeando el 70%. El supuesto radicaba en que todos estos candidatos debían transferir su votación a Oliva, asumiendo que representaban, junto a ella, al mundo anti neoliberal que se levantó el 18-O. No sólo ello no ocurre sino que la propia votación de Oliva de primera vuelta se abstiene casi en un tercio; lo mismo acontece con la votación de Orrego en mayo.

El siguiente cuadro muestra aquellas comunas donde las votaciones de primera vuelta de ambos candidatos alcanzan altos órdenes de abstención, en la segunda.

Que la votación de Oliva en primera vuelta se abstenga en la segunda en dos comunas del distrito 11 no es un fenómeno casual. En el caso de Orrego, si bien las comunas no dicen mucho, sí es posible afirmar que es en las comunas rurales donde la votación de Orrego de primera vuelta alcanza altas  dosis de abstención en junio.[4]

La abstención de primera vuelta no concurre a votar en junio casi en su totalidad. Hay algunas comunas donde sí se aporta un voto nuevo que se abstuvo en mayo, en cifras bajas aunque no necesariamente despreciables, tal como se observa en el cuadro N° 3. La última columna muestra el porcentaje del voto nuevo con relación a la votación total de primera vuelta en las comunas; y, en las primeras columnas, se consigna la distribución de ese voto nuevo entre Oliva, Orrego, nulos y blancos.

Como se puede constatar, estos votos se fueron en su inmensa mayoría a Orrego. Éste es un dato curioso, posiblemente asociado a la derecha.

A continuación se presenta un consolidado, por distrito, de los resultados del modelo aplicado entre la votación constituyente y la segunda vuelta de gobernadores, en lo que respecta a la abstención de las diversas listas de independientes que postularon a la Convención Constituyente.

Las cifras de abstención del mundo independiente (sin distingo de sesgos ideológicos), en general, son significativas. Destaca la conducta de aquellos que votaron a la Lista del Pueblo –importante para nuestro análisis pues es la más representativa del movimiento de octubre de 2019- quienes optan abrumadoramente por no ir a votar. Se advierte que aquellas expresiones que se identifican más con el 18-O son las que exhiben las mayores abstenciones en segunda vuelta. Las cifras confirman que el mundo del estallido social no se siente representado por Apruebo Dignidad ni tampoco por Unidad Constituyente. Éste es el fenómeno político relevante que signa la segunda vuelta, pues su elevada magnitud guarda plena coherencia con lo ocurrido en el plebiscito y en la elección de constituyentes, en términos de su significado, cual es el rechazo a los partidos políticos, manifestado desde su origen en octubre. A esto podría agregarse la posibilidad de que la ciudadanía no se haya motivado a participar en una elección donde se eligen representantes cuyas atribuciones no le resultan familiares.

  • Votación de Oliva

Se revisa los niveles de transferencia de votos de la primera vuelta de gobernadores hacia esta candidata, en la segunda vuelta.

Joignant (ecologistas e independientes) y Martínez (regionalistas verdes) prácticamente no transfieren votación y la expectativa proveniente de Maltés tampoco es satisfecha, sólo alcanza el 30%. La candidata de Apruebo Dignidad no despierta identificaciones en dichos espacios. La propia votación de Oliva en primera vuelta no acude a sufragar en junio, en alrededor de un tercio, tal como ya se vio. Y Orrego le transfiere del orden de un 23% de su votación.

El siguiente cuadro destaca, en las primeras dos columnas, las comunas donde la votación de Orrego de primera vuelta cede los mayores porcentajes a Oliva en junio; en las últimas dos se consignan las comunas donde Maltés transfiere los menores porcentajes a Oliva.

En ambos casos, las comunas son predominantemente populares, principalmente en las transferencias que provienen de Orrego.

A fin de comprender mejor, se incorporan los resultados del modelo en relación con las listas de independientes de la elección de constituyentes en cada distrito.

Salvo algunos casos excepcionales, el traspaso de votos del mundo independiente a Oliva se sitúa en bajos órdenes de magnitud. La Lista del Pueblo le transfiere una muy escasa votación, por debajo del 30% en varios de los distritos y solamente en el distrito 11 supera levemente el 50% y ello seguramente obedece a las especificidades de dicho distrito. Esto reafirma el hecho de que el mundo independiente, en particular el directamente vinculado al 18-O, no se siente representado por la candidata de Apruebo Dignidad.

Finalmente, resulta interesante observar el comportamiento de las dos listas opositoras institucionales, Lista del Apruebo y Apruebo Dignidad, de la elección constituyente.

El voto de Apruebo Dignidad no se volcó aplastantemente hacia Oliva. La transferencia oscila preferentemente entre el 55% y el 60%. Las cifras de traspaso asociadas a la Lista del Apruebo ratifican la transferencia de votos de Orrego a Oliva, ya destacada. Una línea de explicación de este fenómeno puede radicar en aquel pueblo socialista no propiamente militante, el cual es profundamente de izquierda.

  • Votación de Orrego

Primero se analiza la transferencia de votos de primera vuelta a Orrego.

Se desprende con nitidez el apoyo irrestricto de la derecha, como asimismo el bajo nivel de auto transferencia; Orrego compartió sus propios votos con Oliva más el tercio que se abstuvo. Seguramente las razones de esto descansan en la polarización simbólico-representacional, que se manifiesta siempre en un balotaje.

A continuación se exhiben las comunas donde se registra el mayor aporte de la votación de Parot y de Edwards, de primera vuelta, a Orrego en junio.

Se aprecia la fuerte presencia del distrito 11, principalmente en el caso de Parot.

En el siguiente cuadro se analiza cómo se conduce la votación  independiente, de la elección de constituyentes,  con respecto a Orrego en la segunda vuelta.

La Lista del Pueblo no le transfiere votos a Orrego. Llama la atención el altísimo traspaso de votos que realiza la lista ‘Independientes por una nueva Constitución en el distrito 10.

Apruebo Dignidad prácticamente no le cede votación en ningún distrito, cuestión que refrenda lo dicho. Confirmando lo analizado antes, referido al auto traspaso de votos, la Lista del Apruebo tampoco le transfiere mayor votación, más bien es baja en función de lo que se habría esperado; es en los distritos populares donde se manifiesta con fuerza esta tendencia. El volumen de esta falta de apoyo sugiere que no sería sólo votación socialista la que se restó, ya sea para apoyar a Oliva o abstenerse derechamente. Debiera ser materia de reflexión de Unidad Constituyente, de cara a las presidenciales.

Finalmente, considerando la abstención de Oliva y Orrego, no es aventurado añadir que las diferencias de cifras entre ambas vueltas pueden deberse también a que la gente acudió a votar en mayo principalmente motivada por participar en la conformación de la Convención Constituyente.

  • Conducta de la derecha

El voto de la derecha en la segunda vuelta fue abrumadoramente consistente, cerrando filas con Orrego.

La transferencia de votos que efectúan los dos candidatos a Orrego es muy alta y su diferencia se condice con lo que ambos representan al interior del mundo de la derecha.

La transferencia de votos de Vamos por Chile en la elección de constituyentes se encuentra completamente en línea con el comportamiento de la votación de sus candidatos en la primera vuelta de gobernadores.

  • Alcances comunales

A modo de complemento, presentamos una comparativa de los traspasos de votos desde la primera a la segunda vuelta de candidatos de la izquierda y cómo se movieron las transferencias a los candidatos Orrego y Oliva en segunda vuelta en ciertas comunas populares de Santiago incluyendo Puente Alto, comuna de origen de la candidata Oliva.

Destaca el traspaso nulo que recibe Orrego de las votaciones de estos candidatos de primera vuelta. Por su parte, las transferencias hacia Oliva son muy bajas; desde Joignant (ecologistas e independientes) y Martínez (regionalistas verdes) son mínimas, Maltés no supera el 30% y Quilodrán (Unión Patriótica) transfiere mayor votación.

  • Algunas cuestiones

Se hace notar que su alcance está restringido a la RM.

  • El triunfo de Orrego sobre Oliva se debería, en primer término, a la elevada abstención que se produce en junio y a la ausencia de apoyo de la izquierda a Oliva. El apoyo de la derecha también incide, de manera importante, en los resultados.
  • Ni Apruebo Dignidad ni Unidad Constituyente parecieran haber establecido conexión con el movimiento de octubre.
  • Se aprecia una línea consistente entre los cuestionamientos a los ‘políticos’ que se vierten el 18-O, con los resultados del plebiscito, el triunfo inapelable de los independientes en la constituyente y, la inmensa abstención de junio frente a las opciones de candidatos institucionales.
  • A la luz de la abstención de Oliva y Orrego, la mayor votación de la primera vuelta podría deberse también a la motivación que despierta la Convención Constituyente.
  • Hay un divorcio ostensible entre las izquierdas de Apruebo Dignidad, Ecologistas Verdes, Unión Patriótica y quienes siguen a Jiles.
  • la votación de la izquierda institucionalizada también estaría permeada por el 18-O y, frente a opciones dicotómicas, donde Orrego representaría la continuidad del modelo y del orden establecido en Chile, junto al público apoyo de la derecha, esta izquierda adoptaría posiciones reactivas.
  • Los escenarios políticos del segundo semestre debieran ser muy distintos si la Lista del Pueblo, en conjunto con organizaciones sociales y territoriales, levantan o no candidato presidencial y compiten en las parlamentarias. Debido a ello, todo pronóstico resulta incierto.
  • Si ese mundo independiente no postula candidaturas:
    • El próximo presidente debiera provenir desde alguna de las coaliciones opositoras, pero con niveles de abstención importantes.
    • Esto podría atenuarse si alguno de los candidatos logra interpelar al mundo independiente lo cual, hasta ahora, no ocurre.
  • Si surge una candidatura presidencial desde los independientes:
    • La opción presidencial independiente se tornaría muy competitiva.
    • Debiera aumentar fuertemente la participación en las elecciones.

[1] Se trata de una herramienta matemática como de seguro hay otras y está lejos de pretender ser la solución definitiva para los análisis electorales.

[2] https://www.geekosas.com/index.php/2017/12/23/quien-voto-por-cada-candidato/

[3] Los modelos son estocásticos, luego las cifras se sitúan dentro de intervalos de confianza. Estos intervalos de confianza se construyen por agregado, con base en los errores calculados con técnicas de bootstrapping.

[4] Considerando que el número de mesas es bajo en las comunas rurales, éstas se clasificaron en tres clústeres a los que se aplicó el modelo y es en base a esos resultados que efectuamos dicha afirmación.